El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) contra Maduro (Audio)

Basta con que el Tribunal Supremo de Justicia emita una orden dejando sin efecto cualquier juramento de lealtad impuesto por la fuerza. 

Autor
Programa radial del escritor y periodista Carlos Alberto Montaner

(Trascripción del Audio)

Queridos amigos,

En Venezuela existe un Tribunal Supremo de Justicia. Se compone de 33 miembros elegidos por 12 años. Le quedan 11 años por delante. Fueron elegidos hace un año en Caracas.

Todos viven en el exilio. Tuvieron que marcharse, pero la Constitución no establece que deben vivir en Venezuela. Es perfectamente posible que funcionen en el exilio si no pueden desplegar su trabajo en la nación que los seleccionó.

Es lo que dice el politólogo y jurista boliviano Carlos Sánchez Berzaín, Director Ejecutivo del Interamerican Institute for Democracy en Estados Unidos.

Pero, al margen de ese dictamen, es lo que de factoreconocen la OEA, el Parlamento Europeo y países como Colombia, Chile, Panamá y Estados Unidos, donde radica el Tribunal Supremo de Justicia.

Frente al Derecho y la legalidad que esta institución representa, la dictadura de Maduro opone la fuerza bruta. Impone las pistolas.

¿Quién puede prevalecer en esta rivalidad? A primera vista, Maduro tiene el respaldo de las Fuerzas Armadas, a cuyos oficiales Maduro les ha exigido un juramento de lealtad.

Pero se sabe que los militares tienen la misma incomodidad con el régimen de Maduro que el resto del pueblo.

Basta con que el Tribunal Supremo de Justicia emita una orden dejando sin efecto cualquier juramento de lealtad impuesto por la fuerza.

Como dicen en inglés, no es válido lo que se promete o jura under duresso bajo presión.

Maduro, en definitiva, tiene en contra casi todos los factores.

Como describe día a día Caracas Capital, los acreedores burlados no le dan ni le darán respiro para cobrarse las cuentas pendientes.

Tiene en contra una brutal hiperinflación que ha destruido los fundamentos de cualquier actividad económica que no esté protegida por el amiguismo.

En las hiperinflaciones los precios corren como gacelas y los ingresos se mueven como tortugas.

Maduro tiene en contra la falta del 90% de las medicinas y una parte sustancial de los alimentos.

Tiene en contra un pueblo desesperado que ha perdido toda esperanza de que ese régimen pueda algún día rescatarlo de la miseria.

El Tribunal Supremo de Justicia no tiene cañones, pero les puede decir a los inversionistas extranjeros, a los chinos, a los iraníes y a todo el que se asome por aquellas tierras, que cualquier transacción con ese gobierno ilegítimo está destinada a fracasar porque ese es el riesgo de los negocios que se hacen con maleantes al margen de la ley.

En realidad, el único soporte que le queda a Maduro es la dictadura cubana, pero ésta le cobra a precio de oro la ayuda que le brinda y la presencia cubana es uno de los elementos más irritantes de la situación que vive el país.

En definitiva, el Tribunal Supremo de Justicia, el sentido común y el instinto de supervivencia acabarán imponiéndose. De eso no tengo la menor duda.

Les habló, Carlos Alberto Montaner

Audio publicado en El Blog de Montaner el martes 10 de julio, 2018

Carlos Alberto Montaner nació en La Habana, Cuba, en 1943. Reside en Madrid desde 1970. Ha sido profesor universitario en diversas instituciones de América Latina y Estados Unidos. Es escritor y periodista. Varias decenas de diarios de América Latina, España y Estados Unidos recogen desde hace más de treinta años su columna

*Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor*