Dante, el venezolano

Por: LUIS BELTRÁN GUERRA G.

El venezolano ha dicho “basta” a un Gobierno que lo ha arrinconado en el peor desastre de su historia y que haya sufrido país alguno de América Latina. Dios lo ha inspirado a imitar a Jesús en los días de su crucifixión, para salvarnos de la hecatombe generada por quienes cargarán hasta su muerte con la responsabilidad.

Apolonia Ferrer, desde lo alto de un portal, proclama que nos hemos alzado ante un presunto Cesarismo que nos manda como indiadas sumisas, desconociendo la legitimación del pueblo afectado por el hambre, víctima de inseguridad, sin educación abierta al pensamiento universal, acceso a la administración de justicia con apego a las leyes, subyugado a la voluntad del “gendarme” y jueces acólitos que sentencian transgrediendo la Constitución para apoyar al primero y cobrar los emolumentos, que ha hecho del patrimonio público un botín en beneficio de aprovechadores de variada gama y se mofa de la soberanía, sufragio,  vida y libertad. Esto es, por tanto, una “rebelión popular” justa que debemos mantener. Elogiemos, por cierto, la presencia de jóvenes estudiantes resistidos a abandonar el país donde nacieron, los más golpeados por las metrallas del régimen. El gendarme, garrote en mano, nos ha reprimido brutalmente, pero proseguiremos y hasta que se vaya. No descartamos elecciones generales, pero con un gobierno distinto, pues no puede confiarse en el actual incurso en: 1. Desconocimiento del Estado de Derecho, 2. Despilfarro abusivo del erario público, 3. Crisis humanitaria intolerable, 4. Transgresión de los derechos humanos y 5. La permuta de la constitucionalidad democrática, a cambio del ejercicio del poder, por una dictadura. Apolonia, con verbo encendido acota que dirigentes y pueblo no debemos dejar que nos engatusen nuevamente con artimañas, diálogos inútiles   y promesas de un régimen embustero. Derrotaremos la opresión.

A los soldados, guardianes de la observancia del Pacto Social, manifestamos que llegó la hora de dejar de estar “A Discreción” y dar “Un Paso al Frente” para rescatar a la Patria de la destrucción. No permanezcan en el mismo saco de la ilegalidad, el abuso, los crímenes de lesa humanidad, el desconocimiento de los derechos humanos y el oprobio colectivo. Adicionalmente, tengan presente, que el ordenamiento les habilita para no observar reglas superiores contrarias al Texto Fundamental.  Es el momento de que alcen su voz y usen los símbolos y las armas de la República en defensa del pueblo soberano en el cual nacieron. Para ello se formaron y no para anacoretas de mecenas. Salgan a apoyar a los muchachos que pueden ser sus hijos, como nos lo ha escrito Baltazar Porras, escogido por Dios como patriarca de la venezolanidad: “Estoy con los muchachos, con sus rostros cenizas, sus manos heridas, sus rodillas peladas, con su afonía, con su cansancio, con su duelo, con su llanto, con su frustración, con su impotencia, con cada piedra, en cada noche, en cada día de esta gran revuelta”. Qué mejor invitación a sumarse a la lucha, ustedes soldados de la Patria.

Una ovación de la multitud aplaca Apolonia para exteriorizar con tonalidad suficiente, que con el pecado de la destrucción cargarán quienes nos mandan, por lo que tanto aquí, como en el más allá pagarán sus faltas. Deben prepararse para “el infierno”, ese terrible cono con la punta hacia abajo y 9 círculos, donde se castiga la perversidad. Estoy dispuesta a convertirme en el Virgilio de Dante en la Divina Comedia, para enseñarles donde purgarán sus pecados lujuriosos, glotones, avariciosos, paganos virtuosos, no bautizados, coléricos, violentos y traidores. Alighieri ha debido imaginar un embudo más grande. Pide respetar el debido proceso, lo que no gusta, por lo que exige confianza, pues quienes, no obstante haber delinquido escapen de las sanciones terrenas, de todas maneras, habrán de entenderse con Lucifer.

Los 7 días de la pasión de Cristo, esto es, “La semana santa”, como se acostumbra escuchar en nuestras iglesias, la gendarmería que nos manda, ha transformado en “Una semana non sancta”. Pero los hemos derrotado, manifiesta Sebastiana Jimenez, con angustia por intervenir, pero sin poder hacerlo, pues una lluvia copiosa de bombas lacrimógenas cae sobre la muchedumbre desde un helicóptero de “la gendarmería”. Las dos damas dirigen a los protestantes a sitios relativamente seguros.

Son las 12 pm. Ambas arengan “No paremos”, entonando “este gobierno va a salir”, frase ya arraigada en el corazón del pueblo.

Apolonia, con el ánimo exaltado, en cadena con estudiantes, grita, acompañado al unísono por éstos:

“El despotismo ha levantado la voz, abajo cadenas, gloria al bravo pueblo, libertad pedimos, seguid el ejemplo que Caracas dio”.

El 19 de abril a Venezuela la conduce un gobierno de transición democrática.

@LuisBGuerra www.luisbeltranguerra.com

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