NUESTRA POSICION:

Hoy somos todos venezolanos

 

La oposición al gobierno de Nicolás Maduro se ha impuesto en las elecciones legislativas venezolanas. Faltando aún las cifras finales, todavía no está decidido el porcentaje de asambleístas que quedarán de cada lado. Superando el caprichoso dibujo de las circunscripciones electorales del chavismo, lo que sí está claro es que la oposición será mayoría, aunque de acuerdo con la constitución será importante saber si es una mayoría simple, de los dos tercios o de los cuatro quintos, por los diferentes requerimientos para ciertas acciones concretas.

 

No es fácil prever la reacción del gobierno venezolano frente a la pérdida de uno de los órganos del Estado, que será una valla para ejercer autoritariamente el poder. Lamentablemente, no es probable que asuma esta derrota de manera republicana y se ajuste a la nueva realidad.

 

Lo sustancial es, sin embargo, que la presunta “legitimidad democrática” que alegaba ostentar por el apoyo mayoritario ha desaparecido. Cualquier acción futura que desarrolle tendrá que pasar por el respeto a una nueva mayoría que no los quiere en el gobierno. O quedará al desnudo su autoritarismo y vocación dictatorial.

 

Estas elecciones venezolanas se suman al resultado de las realizadas en la Argentina hace dos semanas. Entre ambas están marcando un derrotero de recuperación de las instituciones de América Latina, que durante estas décadas han estado en peligro en el “socialismo del siglo XXI”.