El antisemitismo del Siglo XXI (II)

(*) Amanda Gorski

En días recientes hice referencia al intrínseco antisemitismo de los países de la “Unión de Repúblicas Socialistas Castristas” en Latinoamérica. Hoy me referiré a la miopía de muchos países europeos democráticos, así como de otras regiones del mundo: ceguera que podrá tener un alto costo para el mundo libre si no se rectifica a tiempo.

Producto primero de la maquinaria propagandística “gebelliana” de la antigua Unión Soviética mientras existió -que luego se mantuvo dirigida por el castrismo, por la extrema izquierda y por la izquierda “confundida” del mundo - se creó la imagen de un Israel que abusaba de sus pobres vecinos, que no comprendía sus derechos, que los aniquilaba sin piedad, y que los despreciaba por sus creencias religiosas. Esa imagen de Israel “malo” ha logrado imponerse en vastos sectores en todo el globo terráqueo.

Un estudio profundo del estado de Israel arrojaría que ese país es una de las democracias más avanzadas del mundo, donde incluso, jurados enemigos de su propia existencia, pueden ostentar la ciudadanía israelí, tener representación en el parlamento, y expresar abiertamente sus deseos de que el estado judío sea aniquilado. Todo esto sin temor a ningún tipo de represalias. Pocas democracias aceptarían algo así.

Por otra parte, el respeto de diferentes principios religiosos es otra de las piedras angulares de la democracia israelí.

Si todo esto es así, porqué muchos medios de comunicación del mundo occidental, de la vieja Europa cuna del desarrollo democrático, y de un sector significativo de la población mundial, no lo aprecia y se deja confundir por la propaganda de los enemigos de nuestros propios valores?

La respuesta no es compleja. Israel, por su posición geográfica, por su necesidad de sobrevivencia rodeado de enemigos, y por la historia milenaria de su cultura, ha logrado comprender (a las buenas, o tenía que hacerlo a las malas), la esencia del fundamentalismo islámico presente en el los sectores radicales extremos de la religión islámica. Está claro que esos sectores extremos no son la mayoría, pero tristemente son los que más influencia, control, y poder tienen.

Los que piden la “Yihad” con el objetivo de establecer el “Califato Islámico Global” como ISIS, y “Al Qaeda”, o regional más tenue como “Hamas” (solo por el momento, para engañar a los “tontos útiles”), ofrendar sus vidas, las de sus hijos, las de sus madres, y las de toda su generación, en pos de sus fanáticos y lunáticos objetivos, es convertirse en mártires. Desde niños se les lava el cerebro en esos postulados, y son convertidos en máquinas de matar sin escrúpulos; para ellos, convertirse en mártires les abre las puertas para entrar al paraíso después de la muerte. Sumemos a esto los generosos subsidios que reciben los familiares que sobreviven a los actos suicidas de los llamados mártires, subsidios que muchas veces provienen de los generosos fondos donados por el occidente para el mantenimiento y desarrollo del estado de Palestina.

Con qué armas puede defenderse el estado de Israel contra estos barbaros?

Sin embargo, cuando adolescentes y civiles israelíes perecen ante crueles atentados de quienes tienen como único objetivo de vida  destruir al estado de Israel, no es mucho lo que se dice, pero….si Israel reacciona con fuerza -único lenguaje que entienden sus enemigos, quienes se escudan con la población civil- la gran prensa internacional reprocha haciendo llamados a la mesura y pidiéndole a Israel que no tome más represalias.

No comprende Europa que la guerra que de manera obligada realiza Israel para sobrevivir a sus despiadados enemigos, es por ellos también? Si no fuera por Israel ya buena parte de Europa estaría asediada por acciones terroristas de todos esos grupos; la guerra de Israel es la guerra de Europa y de todo el mundo libre; es la lucha por la sobrevivencia y desarrollo de nuestros valores y postulados, que aun cuando tengan muchos defectos, como todo lo realizado por humanos, representa lo más avanzado del desarrollo social, político, y económico de la historia de la humanidad.

Son ellos, o nosotros: la democracia y la libertad, o la barbarie extremista islámica que tiene como aliados a todos los enemigos del mundo libre, incluida la extrema izquierda internacional.

(*) Political scientist, Sociologist, Associate Director of the Interamerican Institute for Democracy.