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Corrupción en América Latina

Al amparo del sistema democrático, muchos gobernantes sin escrúpulos están permitiendo o aprovechándose directamente de este mal

Editorial DLA

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REDACCIÓN DLAmar sep 9 2014 22:02

Bajo el título Corrupción y Democracia en América Latina tuvo lugar el martes en Washington un foro patrocinado por el Instituto Interamericano para la Democracia, el Foro de las Américas y DLA . Expertos de la talla del exministro boliviano Carlos Sánchez Berzaín, el escritor y periodista español César Vidal, la congresista Ileana Ros-Lehtinen y el miembro de Transparencia Internacional Alberto Precht, entre otros, hicieron un acertado diagnóstico y plantearon algunas soluciones a este grave problema histórico enquistado en la región históricamente y que lamentablemente lastra la posibilidad de un impulso económico definitivo.

Por apuntar algunos de los estremecedores datos, Alberto Precht recordaba que en transacciones corruptas se pierde un cinco por ciento del Producto General Bruto de la economía mundial. Alertó además de que en nuestro continente el entorno favorece este tipo de comportamientos y que las instituciones carecen en muchos casos de credibilidad. Lo lamentable es que ya no hablamos de dictaduras tradicionales, donde la corrupción es algo intrínseco.

Al amparo del sistema democrático, muchos gobernantes sin escrúpulos están permitiendo o aprovechándose directamente de este mal. En este capítulo, tienen un especial protagonismo los líderes del llamado socialismo del siglo XXI que han hecho de la denuncia de la corrupción -personalizándola en la clase política tradicional- una vía para ganar votos y acceder al poder. Desgraciadamente, una vez que se han hecho con los mandos no sólo han incrementado las malas prácticas, además han desmontado poco a poco la democracia debilitando las instituciones, entre ellas los tribunales de justicia.

Como apuntó César Vidal, la denuncia ciudadana es básica para acabar con esta lacra de la corrupción. Sólo con el rearme moral de los pueblos y su exigencia a los gobernantes puede plantearse la posibilidad de llegar algún día a tener una región próspera con una democracia plena.