Chavismo democrático: ¿incoherencia o problema de palabras?

(*) Guillermo Lousteau

 

El chavismo core, según las encuestas se sitúa entre el 28 y 30%, mientras que es más difícil de calcular al otro. Aparte de lo acertado de las denominaciones, el planteo es válido. En la ciencia política moderna, y con origen en la antropología cultural, hoy se distingue entre sociedades que se manejan por consenso y sociedades que se imponen por simple mayoría, sin respeto a las minorías. Si lo que se busca es una sociedad abierta, democrática en el sentido liberal de la palabra, es necesario contar con una disposición general a aceptar ciertas reglas básicas. Por supuesto, esto plantea la disyuntiva eterna que la teoría democrática todavía no ha resuelto: cómo manejarse democráticamente con las ideas antidemocráticas.


Pero al margen de esta disyuntiva y las apreciaciones morales, en el caso se plantea además, un problema de resultados políticos que se refieren al futuro de Venezuela.


Algo similar ocurrió a la caída del peronismo en 1955. En la revolución que derrocó a Juan Perón confluían dos tesis sobre qué hacer con los peronistas. Para el jefe del movimiento, el general Lonardi, la política a seguir fue enunciada con la frase con que asumió la presidencia: "Ni vencedores ni vencidos", que implicaba perseguir sólo a los autores de delitos y no a los seguidores de Perón en general.

 

A tan sólo dos meses de Gobierno, Lonardi también fue derrocado y asumió la presidencia otro general, Eugenio Aramburu, quien conjuntamente con el vicepresidente, el almirante Rojas, se propusieron acabar con el peronismo, al cual proscribieron. Incluso se llegó a prohibir por decreto (el infausto decreto 4161) el sólo hecho de mencionar el nombre de Perón, por lo cual los diarios debieron buscar cuanto sinónimo era posible para referirse a él.


La proscripción del peronismo se mantuvo por muchos años, provocando la inestabilidad de presidentes elegidos por votación popular pero sin participación del peronismo, que se limitaba a votar en blanco.


Hoy, a casi 70 años de ese episodio, el peronismo tiene un protagonismo político decisivo en la Argentina. Esa parte de la historia reciente argentina debiera servir de ejemplo sobre la actitud a adoptar cuando se presente la necesidad de reconstruir a Venezuela.
 

  

**Presidente del InterAmerican Institute for Democracy

Publicado por el Diario Las Américas. 21 de Julio del 2014

http://www.diariolasamericas.com/blogs/chavismo-democratico-incoherencia-problema-guillermo-lousteu.html