COLOMBIA: PARA NO OLVIDAR!

(*) AMANDA GORSKI

Cerraron las urnas y Juan Manuel Santos ganó la reelección en Colombia. Sin lugar a dudas los votos de la izquierda y la extrema izquierda le dieron una clara victoria. Debemos subrayar que su contrincante Oscar Iván Zuluaga logro una votación importante, alcanzando el apoyo de un 47% del electorado que salió a votar.

Algunos críticos al presidente Santos señalaron antes del fin de la contienda electoral, que aún en el caso que Santos lograra la victoria, esta no representaría la entrega de Colombia al comunismo y al castrismo. Aun cuando quisiéramos estar equivocados, expondremos a continuación nuestra visión sobre tan controvertido tema:

1.- Las personas decentes, los demócratas, y aquellos que tienen una visión global lógica, tienen la tendencia a pensar que todo el mundo es igual de racional que ellos, y a partir de esa lógica analizan los acontecimientos.

2.- Esa misma lógica fue la que tuvo gran parte del pueblo de Cuba cuando entregó sus destinos al dictador Fidel Castro cuando los que lo financiaron y apoyaron en su lucha contra el General Fulgencio Batista fueron los primeros en ser destruidos después. Cuando la gran mayoría se dio cuenta de quién era Fidel Castro y los objetivos que perseguía, ya era demasiado tarde.

3.- Cuando las tropas cubanas entraban a Managua junto a los sandinistas para poner fin al régimen de Anastasio Somoza, el presidente Jimmy Carter decía que los sandinistas eran demócratas, y presidentes de otros países como los de Venezuela, y Costa Rica se prestaron para apoyar a la dictadura cubana en ese empeño. Resultados, llego la dictadura sandinista en julio de 1979. La misma fue peor que la de Somoza.

4.- El golpista Hugo Chávez Frías llego a la presidencia de Venezuela en 1998 con el apoyo de muchos demócratas venezolanos. Cuando pocos años más tarde les comentábamos a amigos venezolanos lo que parecía iba a suceder con la transformación de ese país en una dictadura marxista, la mayoría decía que eso nunca sucedería en Venezuela. Miren todos lo que es Venezuela hoy en día.

5.- Cuando se mal negociaron los acuerdos de paz en Guatemala y en El Salvador en los años 90 del pasado siglo, así como el regreso de la democracia a Nicaragua, se permitió la impunidad de aquellos terroristas que habían sido responsables de la desestabilización de esos países. Hoy, en diferentes medidas y versiones, esos terroristas amnistiados son el principal peligro a esas democracias, empeñados en llevar a juicios a los que lucharon por mantener un orden y hacer cumplir las leyes.

6.- Pudiéramos seguir con países como Ecuador, donde siguiendo las instrucciones de Cuba, llegó disfrazado de “Caperucita” a la presidencia Rafael Correa, financiado por las FARC y el narcotráfico. Hoy ha sentado las bases para una dictadura en dicho país. Otro tanto ha sucedido en Bolivia, y se trata de realizar en Argentina.

Lo anterior son solo algunos ejemplos.

En el caso que no dudáramos que en el fondo de su corazón, el presidente Santos desea una paz con justicia y sin impunidad para los terroristas en Colombia, debemos recordarle que seres humanos como esos terroristas que han delinquido y asesinado, que tienen un ideario marxista, y que ven la democracia representativa con desprecio, no tienen el mismo razonamiento ni la misma lógica que él. Razón por la cual jugarán sucio, mentirán, y dirán todo lo que tengan que decir para lograr sus objetivos. En ninguna declaración los terroristas de las FARC han expresado el menor arrepentimiento por la cruel guerra que desarrollan.

Por otra parte, el evidente talón de Aquiles del presidente Santos, en el caso que realmente tuviera buenas intenciones, es que según el mismo ha reiterado después de su victoria electoral, su objetivo principal es firmar los acuerdos de paz: Aplicando la lógica y las características de la mayoría de los seres humanos, cuando alguien lo apuesta todo a un solo objetivo, sin dejar abiertas otras posibilidades, lo más probable es que esté dispuesto a ceder en lo que sea necesario por tal de lograrlo. Ojala Santos fuera la excepción.

No es que seamos pesimistas sobre el futuro de Colombia, sucede que vemos que en estos momentos, una mayoría de los colombianos, no comprende la esencia de aquellos que quieren robarle su país, sus valores, su democracia,  y su libertad.

Esperemos que el expansionismo castrista no llegue a Colombia, pero la sola continuidad de los diálogos de paz en La Habana, Cuba –la dictadura más antigua del hemisferio occidental, violadora de todos los derechos humanos- es un mal augurio. Dime con quién andas y te diré quien eres.

(*) Political scientist, Sociologist, Associate Director of the Interamerican Institute for Democracy.