Acerca del embargo de Estados Unidos a Cuba (II)

(*) Armando Valladares

La pasada semana expresé sobre este tema las razones por las que no debía plantearse que el embargo había sido un fracaso a pesar de que los críticos del mismo plantean que no había logrado derrotar a la tiranía castrista. Afirmación esta última, que es errónea porque el objetivo del embargo nunca fue derrocar a dicha dictadura. Expuse abundante información que sustenta mi evaluación sobre el tema.

Hoy, me referiré a otro ángulo del asunto. Resulta que los que hoy defienden el levantamiento del embargo desde supuestas posiciones democráticas, señalan que mientras más capitalismo entre a Cuba, más pronto cambiará el sistema, y que mientras más turistas de Estados Unidos visiten la isla, mejor informado estará el pueblo cubano.

Vale la pena repetir algo que es sabido por todos: China comunista cambió su modelo económico hace varios años; ahora tiene un capitalismo de estado de corte fascista, con partido único comunista, sin democracia, y con un sistema esclavista de estado. Lo mismo sucede en Vietnam. De qué valen los miles de turistas de Estados Unidos y del mundo que viajan a China y a Vietnam? En qué han incidido para llevar cambios? En nada. Lo único que se logró al permitir que esto sucediera, es que enemigos jurados de la democracia, del estado de derecho, y de las libertades, tengan economías más viables con más recursos económicos para mantener asfixiados a sus pueblos. Eso es lo que quieren vendernos los que defienden el levantamiento del embargo a Cuba.

Desde Canadá, España, Italia, Alemania, y desde otros países, viajan cientos de miles de turistas a Cuba todos los años. Qué han hecho por la democracia en Cuba? Nada. Lo único que han hecho es engrosar aún más las cuentas de los jerarcas de la dictadura y de la elite política-militar que mal gobierna esa isla desde hace 55 años, así como mantener a sus servicios represivos.

No se trata de pasión, se trata de sentido común -el menos común de los sentidos… por cierto-. Una simple revisión de los hechos confirma lo que escribo y…como ya ha sucedido antes….muchos no quieren escuchar y miran para otro lado, “prefieren hacer como el avestruz”.

Sin embargo hay algo que deben saber: en esta ocasión quedarán expuestos ante toda la opinión pública como lo que son: mercaderes de la muerte y de dictadores, y en el mejor de  los casos “tontos reincidentes”. Claro está, sin excluir las decenas de agentes de los servicios cubanos que también propagan por todos los medios posibles y con abundantes recursos, dichos postulados.

Podría llenar infinita cantidad de cuartillas con cifras, estadísticas, y otras pruebas que muestran la legitimidad legal y moral del embargo de Estados Unidos a la dictadura cubana, pero pienso que lo expresado en días recientes, así como lo expuesto en el presente, es suficiente para que los lectores puedan arribar a sus propias conclusiones.

La dictadura cubana ha sido incapaz de producir riqueza para su pueblo, convirtió a uno de los países más prósperos del mundo (con mucho por mejorar, pero que en términos económicos avanzaba bien en los años 50s del pasado siglo) en uno de los países de la tierra más atrasados en términos económicos, sin contar la destrucción moral y espiritual del país. Exprimió a la antigua URSS como un “limón”, a Venezuela la ha llevado a la ruina sacándole hasta el último centavo, no ha honrado préstamos internacionales durante más de 50 años, cómo se puede hablar de seguirle dando recursos a tan improductivo y despiadado sistema?

(*) Former Ambassador of the United States to the United Nations Human Rights Commission